Una presencia que enamora desde la primera mirada. La Dieffenbachia es una de esas plantas que transforman cualquier espacio sin esfuerzo: elegante, vibrante y naturalmente cautivadora. Su belleza no solo vive en su porte, sino en el misterio único que guarda en cada hoja.
Origen con carácter: Nacida en las selvas del centro y sur de América, sorprende descubrir que, pese a su origen tropical, es increíblemente sencilla de cuidar. Una razón más para considerarla imprescindible en cualquier colección verde.
Hecha a mano con amor: Cada Kokedama es moldeada con nuestra técnica artesanal y sustratos nutritivos que mantienen a la planta luminosa, firme y feliz durante años.
Sobre mascotas: Aunque su belleza es irresistible, es importante mantenerla fuera del alcance de perros y gatos, pues su ingesta puede resultar tóxica. Un pequeño gesto para un hogar seguro y en armonía.
Un cuidado sencillo para tu Kokedama
Luz: Ama la luz brillante e indirecta, y agradece los suaves rayos de la mañana. Evita el sol directo intenso para mantener sus tonos y vetas en su máximo esplendor.
Riego: Ritual de inmersión. Antes de sumergirla, asegúrate de que se sienta liviana y que el sustrato esté seco. Así la proteges de la humedad excesiva y de los hongos. Concédele un baño de 3 minutos —o hasta que dejen de salir burbujas— y riega cada 7 a 10 días según el clima. Ella te hablará con sus hojas cuando necesite más.